El presidente de la actividad, Felipe Febles, reconoció a líderes y comunitarios dominicanos por sus contribuciones a favor de la comunidad quisqueyana en NY. Hablaron desde la tarima principal, ubicada a la altura de la calle 176, el cónsul Eligio Jáquez, congresista Adriano Espaillat, senador federal Chuck Schumer, los asambleístas Yudelka Tapia y George Álvarez, por El Bronx.
El alcalde Eric Adams, el diputado electo por el exterior Cirilo Moronta, el comunicador Ramón Tolentino, el líder comunitario Roberto Rojas, la presidenta y fiscal del condado, Vanessa Gibson y Darcel Clark. Asimismo, Guillermo Linares, presidente de la Corporación de Servicios de Educación Superior, y la gobernadora de Moca, Juana Rosario Márquez de Candelier.
Desfilaron múltiples carrosas de empresas propiedad de dominicanos y otras extranjeras, grupos folclóricos representando regiones del país caribeño, vehículos equipados con sofisticados equipos de música tocando a todo volumen merengues y bachatas de diferentes artistas dominicanos, y otros géneros musicales.
También comparsas de los Diablos Cojuelos y Roba la Gallina, miles de banderas dominicanas en manos de connacionales, quienes las enarbolaban con orgullo patrio, un evento donde se mostraba el folklor, costumbre y tradiciones de la nación dominicana.
Las reinas fueron Chantal Batista (adulta); Annalis Ángeles Veloz (juvenil) y Rosmeilyn Ovidio (Infantil).
Este año, el alcalde Adams y el líder comunitario Rojas fueron Mariscales de Honor; el congresista Espaillat y el comunicador, Frederick Martínez (El Pacha) como Mariscales.
Entre los padrinos figuraron Yudelka Tapia y George Álvarez, asambleístas por El Bronx; Fernando Delgado, Daisy Cocco de Filippis, presidentes de las universidades Lehman y Hostos, respectivamente; Dennis Rodríguez, presidente de la Asociación de Policías Dominicanos-NY, y la directora de Miss RD, Magali Febles.
El mensaje central de los que hablaron, coincidió en resaltar los avances, progreso y laboriosidad de los dominicanos residentes, no solo en El Bronx, sino también en todo Estados Unidos.
Se presentaron discusiones acaloradas en algunos puntos del desfile, sin llegar a la violencia; otros alegaban haber sido “carteriados” por desconocidos. Asimismo, asistentes tradicionales al desfile expresaron que este año la asistencia fue mucho menor que en los anteriores.