Buenos Aires.- El punto principal de la agenda es el encuentro bilateral que sostendrá ese día con el presidente de Argentina, Mauricio Macri, en la Casa Rosada, después de lo cual firmarán una serie de convenios.
Al día siguiente, Obama viajará hacia la patagónica ciudad de Bariloche y así evitará coincidir con los actos masivos que se realizarán en Buenos Aires para conmemorar el 40 aniversario del último golpe de Estado.
Como la dictadura argentina que gobernó de 1976 a 1983 y dejó 30 mil desaparecidos fue apoyada por Estados Unidos, los organismos de derechos humanos y partidos de izquierda ya comenzaron a colocar afiches en repudio a la visita del presidente estadunidense.
Más allá de los acuerdos concretos, la gira de Obama tiene un alto valor simbólico porque reanudará la relación bilateral que quedó marcada por la distancia y la tensión desde 2005.
Ese año se realizó en la ciudad atlántica de Mar del Plata la Cumbre de las Américas y el entonces presidente de Estados Unidos, George W. Bush, viajó con la intención de sellar el Acuerdo de Libre Comercio de las Américas. Sin embargo, se topó con el rechazo de los presidentes de Argentina, Néstor Kirchner; Brasil, Luiz Inacio Lula da Silva, y Venezuela, Hugo Chávez, quienes se aliaron para echar abajo el proyecto comercial estadunidense.
Desde entonces, la relación entre Estados Unidos y Argentina quedó maltrecha y no se recuperó durante las presidencias de Cristina Fernández y Obama, quienes se encontraron en diversas cumbres mundiales.
Bush vino en 2005 únicamente para participar en la Cumbre de las Américas, pero la última gira oficial de un mandatario estadunidense fue la de William Clinton, quien se reunió con Carlos Menem en Buenos Aires en 1997. El jefe de Gabinete, Marcos Peña, advirtió que la agenda de Obama todavía no está definida, por lo que no puede confirmar si Macri lo acompañará durante su estadía en Bariloche.