06/08/2021@20:52:00
La decisión de Maduro de confiscar la planta de General Motors, fue vista por la Administración Trump como un atentado contra los intereses de las multinacionales estadounidenses, escenario que fue aprovechado por el Secretario de Estado estadounidense, Rex Tillerson, (antiguo Presidente y Consejero Delegado de Exxon Mobil cuando fue nacionalizada en el 2007 por Hugo Chávez) para declarar a la Venezuela chavista “enemiga peligrosa de EE.UU”.