Los líderes conservadores del Partido Popular Europeo (PPE), primera fuerza en la Eurocámara, ofrecieron un «pacto» a Donald Trump, para que Europa sea un socio económico con el que afrontar el desafío de China y un socio en el que EE.UU. pueda ver un «pilar de defensa», lo que implica también estar abierto a un mayor gasto en defensa.